dile: "No eres mala persona".
Aunque esté haciendo algo malo.
Aunque te esté causando dolor.
Pero no dejes que siga fastidiando a otros.
No permitas que continúe dañándote.
Y luego, déjale a solas con sus pensamientos.
A veces -no siempre- sucede la magia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario